La Casa de la Moneda reúne todos los requisitos
que la Unesco exige para ser declarada Bien Patrimonio de la Humanidad como en
su día lo fueron el Acueducto y el casco histórico de Segovia. Así de categórico
lo afirma el historiador y experto en el Real Ingenio de Segovia, Glenn Murray,
que ayer presentó en la Casa del Sello de Paños, sede de la Cámara de Comercio e
Industria de Segovia, su último trabajo: un razonamiento científico que servirá
para avalar ante el Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio
Histórico Industrial (TICCIH) y el Comité Internacional para la Historia de la
Tecnología (ICOHTEC) que el Real Ingenio de la Moneda de Segovia es la fábrica
industrial más antigua, avanzada y completa que se conserva de la humanidad.
Este reconocimiento, que según Murray podría
llegar antes de final de año, allanaría el camino hacia la declaración de Bien
Patrimonio de la Humanidad que debe decidir la Unesco. El experto demuestra en
su estudio que el Real Ingenio de Segovia que Felipe II ordenara construir en
1583 cumple cada uno de los seis criterios que exige el organismo internacional
porque es representativo como obra maestra del ingenio creativo del hombre;
exhibe un importante intercambio de valores humanos a través del tiempo o dentro
de un área cultural del mundo; es testimonio único, o por lo menos excepcional,
de una tradición cultural de la civilización moderna; es un ejemplo de complejo
arquitectónico y tecnológico que representa una etapa significativa de la
historia del hombre; es una muestra excepcional de la interacción del hombre con
su entorno medioambiental y está relacionado directamente y de manera tangible
con acontecimientos o tradiciones vivas, pues su puesta en funcionamiento
conllevó el primer gran trasvase de tecnología jamás realizado hasta entonces,
desde el Tirol (Austria) hasta Segovia.
Glenn Murray, avalado en sus planteamientos por la
Cámara de Comercio e Industria de Segovia, cree que es «muy excepcional y
destacable» que aún se conserve una planta departamentalizada del siglo XVI tan
completa como el Real Ingenio de Segovia, construida dos siglos antes de la
llamada Revolución Industrial. «No es descabellado pretender que la Ceca figure
como el primer Monumento Industrial de la Humanidad en todos los listados
históricos de la ciencia, de la técnica y de lugares turísticos», afirma el
investigador.
Proceso
Según explicó el presidente de la Cámara de
Comercio, Jesús Postigo, el proceso ha comenzado con la presentación en sociedad
del razonamiento científico de Murray. Ahora, la Cámara elevará el informe al
TICCIH y al ICOHTEC para que reconozcan que la Ceca de Segovia es la fábrica
industrial más antigua, avanzada y completa que se conserva. A partir de ahí,
habría que elevar la propuesta a la Unesco para que se pronuncie sobre la
declaración del monumento como Bien Patrimonio de la Humanidad. Este último paso
podría demorarse algo más, entre dos o tres años, dada la complejidad del
proceso, pero merecería la pena, según Jesús Postigo, por el marchamo de
distinción y el beneficio cultural, patrimonial, turístico y económico que
acarrearía semejante reconocimiento.
La presentación del trabajo de Glenn Murray tuvo
lugar ayer en el marco de las celebraciones del segundo Día de la Ceca,
efemérides que conmemora el inicio de las obras de reconstrucción del Real
Ingenio de Segovia, el día 14 de febrero del 2007. La Asociación de Amigos de la
Casa de la Moneda preparó una sesión de acuñación de monedas, que después
distribuyó de manera gratuita. El público respondió a la llamada, y decenas de
personas formaron una cola interminable delante de la Casa del Sello, en la
calle de San Francisco, lo que demuestra el interés por la Casa de la Moneda y
por el pasado numismático de la ciudad del Acueducto. Cada uno de los asistentes
tenía la oportunidad de acuñarse a martillo su propia moneda.
Al pie del cañón estuvo Juan José Sánchez,
grabador en la Casa de la Moneda de Singapur. La asociación estrenó para la
ocasión un troquel de reverso diseñado por Sánchez, que se basa en la
presentación de la Casa de la Moneda como el cuarto monumento segoviano en
importancia tras el Acueducto romano, la Catedral y el Alcázar.
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La Casa de la Moneda sigue de plena actualidad. El
viernes, el Ministerio de Vivienda hacía público que aportará 500.000 euros más
al presupuesto inicial de las obras de reconstrucción para evitar que en lo
sucesivo se produzcan inundaciones como las que acontecieron a finales del mes
de enero a raíz del crecimiento del río Eresma por el deshielo. El Gobierno
dragará el cauce, realizará nuevos trabajos de arqueología fuera del recinto y
gestionará los residuos que se produzcan. El compromiso del Ejecutivo con la
Casa de la Moneda está fuera de toda duda pese a la polémica que la tardanza con
que el Ayuntamiento ha gestionado el dragado del río Eresma ha suscitado.
El presidente de la Asociación de Amigos de la
Casa de la Moneda, Glenn Murray, valoró ayer el anuncio del Ministerio de
Vivienda, «que es muy importante porque tiene que ver con la recuperación
estructural del edificio», dijo. No obstante, el experto pidió al Ministerio de
Cultura que vaya articulando un compromiso con el futuro museo de la Ceca, pues
«Segovia es una ciudad muy pequeña que no puede atender sola todo el patrimonio
que posee. Necesitamos la ayuda de los ministerios y del sector privado»,
subrayó.
Obras
Respecto a la nueva fecha de finalización de las
obras -enero del 2010- anunciada por la concejala de Patrimonio Histórico,
Claudia de Santos, Glenn Murray bromeó sobre el carácter optimista de los
políticos, «similar al de los atletas cuando acuden algún campeonato, que
siempre dicen que van a ganar». No obstante, dejó claro que lo importante es que
las obras continúen, «y esto es una realidad».
Por su parte, el presidente de la Cámara de
Comercio, Jesús Postigo, no quiso entrar a valorar lo ocurrido en la Ceca en las
últimas semanas, «porque es un asunto que desgraciadamente puede politizarse y
nada más lejos de mi intención», explicó. Postigo sí comentó que si las
inundaciones han servido para corregir y prevenir errores, bienvenidas sean: «No
hay mal que por bien no venga. Si podemos aprender de la experiencia, mejor
ahora que cuando la obra esté terminada».