Síntesis
Para un conocimiento general de todas las personas interesadas en la
Casa Moneda de Segovia, he pasado a informar acerca de unas subastas que
se llevaron a cabo a fines del siglo XIX, así como sobre los datos
de otras subastas que fueron Casas de Moneda también y que figuran
en la documentación recogida en las fechas en que se publicaron
las mismas: la que fue Casa de Moneda de Madrid sale por primera
vez a subasta en la fecha de 27 de Enero de 1866 habiendo sido adjudicada
por 270.000 pts. al Sr. D. Manuel Echeverría, el cual no habiendo
satisfecho su importe, se le declaró en quiebra, anunciándose
una nueva subasta para la fecha de 27 de Abril de 1883, fue tasada para
su venta en 380.000 pts. y por la renta anual en 17.500 pts., capitalizadas
en 315.500 pts., situada en la calle de Segovia, nº. 23 de esta Corte,
tiene una superficie de 2.084 metros y 20 decímetros; la finca
que fue Casa de Moneda de Sevilla sale por primera vez a subasta
en la fecha de 21 de Marzo de 1870, habiendo sido adjudicada por 133.001
escudos a D. Juan de Dios Sandón, el cual no habiendo satisfecho
su importe, se le declaró en quiebra, anunciándose una nueva
subasta para la fecha de 16 de Agosto de 1870, fue tasada para su venta
en 126.450 escudos y en 1825 en renta, capitalizado en 32.850 escudos,
está situada en la Plaza de la Aduana, comprendiendo una superficie
de 5.268 metros y 78 decímetros.
Un edificio que fue Casa de Moneda de Segovia, 2 jardines y 3 huertas
adyacentes a la misma salió a subasta el 26 de Abril y 12 de Agosto
de 1870 y, no habiendo tenido postor se anunció nuevamente para
el 23 de Noviembre de 1870 por la cantidad de 247.159 pts. y 85 céntimos,
el edificio con su jardín y huertas fue tasado en 13.257 pts. y
50 céntimos en renta, por la que se ha capitalizado en 229.635
pts. y, en venta con inclusión del arbolado en 353.087 pts. y 50
céntimos, construida bajo el reinado de Felipe II, está
situada al Noroeste de la población, sobre la ribera del río
Eresma aislada de otras construcciones más que la del puente que
conduce al ex-convento del Parral y Paseo de la Alameda, comprendiendo
el edificio una superficie de 88.717 pies, o sea, 6.8881/3 de centiáreas,
de las que 2.461 corresponden a espacios en patios, 1.564 al jardín
interior y las restantes 2.8751/5 a la parte construida y cubierta que
circunda los patios principales con entrada a ellos por una puerta fijada
sobre un plano ligeramente inclinado, permitiendo un cómodo acceso
desde el exterior a la fundición y almacenes de cobre, sala de
balanza, Tesoro, Caja, Contaduría, Superintendencia, cuerpo de
guardia, portería, almacén de madera, cuadra, carpintería
y habitación del Jefe del establecimiento. Las aguas del citado
río son las que facilitan el movimiento, tomadas por medio de una
presa encajonada de grandes piedras encajadas entre los tiros, perfiles
y cadenas de gruesas maderas, con dos ladrones para su desagüe, desde
los que arranca el caz de conducción, dirigiendo así el
agua al interior del edificio en dos ramales aunque sin uso uno de ellos,
consiguiéndose al punto del motor un salto de 2 metros y 15 centímetros,
que anteriormente se utilizaba con ruedas hidráulicas de cajones
para la acuñación de la moneda de cobre, habiendo cambiado
mucho tanto el sistema de acuñar como el de aplicación de
la fuerza motriz, estableciendo una turbina con fuerza de 12 caballos
para dar movimiento a las prensas, tornos y demás aparatos necesarios
en la acuñación del cospel. Subsiste el jardín cercado
con tapia de mampostería y dos cenadores, con árboles frutales
y de sombra que riegan aguas recogidas de sobrantes en una alberca construida
al efecto dentro del mismo.
La que fue fábrica nacional y Casa de Moneda de Jubia (La Coruña),
salió por primera vez a subasta el día 11 de Febrero de
1870 y posteriormente el 28 de Mayo de 1870 y, no habiendo tenido postor,
se sacó nuevamente a subasta para el día 19 de Octubre de
1870, fue tasada en 1.606.105 pts., cuya cantidad, reducida al 70%, arroja
un total de 1.124.273 pts. y 50 céntimos, que sirvió de
tipo para la 3ª subasta. Está situada en el extremo de la
ría del Ferrol, a 6 Km. de dicha ciudad, la suprimida fábrica
nacional de Jubia tanto por su situación topográfica como
por el abundante caudal de sus aguas y su fuerza motriz, la convierten
en un establecimiento de gran importancia, seguidamente haré una
breve reseña sobre la presa; el motor de esta fábrica tenía
un salto de agua de 200 caballos de fuerza que, en algunas épocas
llegaba a alcanzar los 300 caballos, su disposición consistía
en una presa que cortaba al río casi perpendicularmente, partiendo
de allí un canal de conducción de aguas que iba casi paralelo
al río, en la misma dirección del canal había un
fuerte muro perforado por 4 alcantarillas que con sus compuertas correspondientes
daban paso al agua o interrumpían su entrada en el canal, sobre
este muro se construyó la llamada "Casa de Compuertas"
con paredes de mampostería; pasada la "Casa de Compuertas",
las aguas marchaban por el canal de conducción, la caja de este
canal estaba abierta en la falda del monte teniendo, por tanto, un lecho
y costado izquierdo sumamente resistente y el de la derecha formado por
un buen muro de sostenimiento de sillarejos; para el desagüe de este
canal había, por el costado derecho, unos vertederos a 300 metros
antes de la caldera; y así, el agua que salía por ellos
servía para el riego de las fincas adyacentes al canal y el resto
marchaba por un canalizo que vertía directamente en el río.
El canal de conducción terminaba en una caldera de depósito
de aguas de 20 metros ancho por 24 largo y 2 metros y 50 centímetros
de profundidad de la que arrancaban 5 canalizos: 4 en el costado Sur y
1 en el del Este, dividiéndose a su vez los 2 del centro del lado
Sur en otros 2 más pequeños con cajas circulares, pudiendo
dar así el servicio a 7 ruedas hidráulicas de 7 metros y
50 centímetros de diámetro, todos estos canalizos tenían
sus compuertas de roble, los cuales se ponían en movimiento y hacían
girar unos hornos sobre los que se enrollaban las cadenas que las sujetaban.
En el costado Oeste de las calderas se encontraban abiertos otros 2 canalizos, que conducían el agua sobre dos pequeñas ruedas de cajones, uno de ellos para el desagüe de la caldera; para el desagüe, teniendo cada canalizo su alcantarilla especial. , de los 6 canalizos destinados a ruedas hidráulicas existían unas alcantarillas subterráneas cubiertas de bóvedas de medio punto.
Todas las construcciones de este establecimiento están hechas con buenísimos materiales y en lo referente a las obras hidráulicas se aprecia que se hizo un exhaustivo estudio de la situación, condiciones de resistencia y forma general, que nada dejan que desear, en lo referente al canal es imposible haber aprovechado con mayores ventajas el terreno que atraviesa. En los edificios se nota una muy buena cimentación: muros perfectamente construidos, cubiertas bien estudiadas y armaduras de muy buena madera que unido a la buenísima situación, conseguían que esta fábrica sea uno de los establecimientos más notables de España.
Esperanza Casado Aguado
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