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Taller de grabado, estampación y encuadernación
►Más
sobre este taller
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Fue Pedro Harterpeque,
escultor de la moneda del Archiduque Fernando de Tirol,
quien estableció la oficina de grabado en el Real
Ingenio. Harterpeque vino con el convoy industrial
desde Hall en 1584 y permaneció 9 años trabajando en
el Ingenio antes de volver a Alemania.
El famoso Diego de Astor
-grabador de la portada de la Historia de la
insigne ciudad de Segovia publicada por Colmenares
en 1637- inventó los cincuentines y centenes en
Segovia el mismo año que comenzó como grabador
principal del Ingenio, 1609. En 1636 Astor iría a
Madrid para poner en marcha el Papel Sellado, aunque
mantendría su título en el Real Ingenio.
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En 1719 el Real Ingenio
contaba con un departamento de grabado de tanto
renombre que Felipe V mandó que se grabasen
exclusivamente allí todos los punzones destinados al
servicio de las demás casas de moneda del Reino.
En 1774, comenzó Antonio Espinosa de
Monteros -discípulo de Francisco Tomás Prieto- como
grabador de la Ceca. Además de trabajar en la ceca,
Espinosa estableció una imprenta en la ciudad, y creó
la Escuela Gratuita de Dibujo (hoy Escuela
de Arte de Segovia) con el fin de implantar el
arte de hacer y fundir punzones y matrices de letras
de imprimir, el grabado en talla dulce de láminas a
buril y al agua fuerte, grabado en hueco de monedas y
medallas, y grabado en madera de viñetas y estampas
para ilustrar libros. También ofrecía clases de
diseño de máquinas e instrumentos, matemáticas y
arquitectura. Para fundar la escuela, Espinosa firmó
un contrato con el Ayuntamiento, que a su vez fue
aprobado por el Consejo Supremo del Rey en julio de
1778, quedando la escuela inaugurada en diciembre del
mismo año, en la casa llamada de Segovia, próxima a la
Puerta de San Juan. Según Carlos de Lecea, Segovia
tenía seis imprentas en 1897.
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En memoria a esta larga
tradición, el recuperado taller de grabado,
estampación y encuadernación del Real Ingenio,
producirá cuños para el taller de acuñaciones, y
diseños grabados en talla dulce para los certificados
que acompañan a las medallas. Otros grabados se harán
por encargo especial de la Fundación, particulares y
empresas, para todo tipo de fines artesanales y
comerciales, contando siempre para estos propósitos
con papel fabricado en el taller de papel del Real
Ingenio. Un pequeño recinto de este taller se
dedicará al oficio complementario de encuadernación,
dando más utilidad también al taller de papel.
El taller pretende
recuperar precisamente los oficios que hoy no se
enseña en la actual Escuela de Arte de Segovia:
los que enseñó Espinosa de Monteros, y que estuvieron
tan íntimamente relacionados con la Casa de la Moneda. |
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